domingo, 14 de noviembre de 2010

Hoy a las nubes les ha dado por cantar nanas. Empiezan a caer las primeras gotas de lluvia, lentas y armoniosas, golpetean los cristales. Se agradece, ahora que el insomnio vuelve a no dejarme dormir.

sábado, 30 de octubre de 2010

Tu voz ya no me llega, siquiera en susurros, tampoco los besos de buenas noches ni las sonrisas al alba. Se me mueren las horas, se me escarchan las lágrimas; vuelve el frío cuando llegan las noches sin luna.

martes, 21 de septiembre de 2010

Sabía que la ilusión no tardaría en desvanecerse, cómo iba a cuidar un jardín de rosas con tanto frío en las espinas. En algún momento las espinas comenzarían a endurecerse y a afilarse, de manera casi simultánea los pétalos comenzaron a desprenderse y a morir entre mis dedos. Sabías que la decisión sería mortal, pero nunca sopesaste lo inmediata de la misma.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Llegaron por decenas

Llegaron por decenas, quizás eran cientos; sabíamos que estábamos perdidos en el momento en el que cesaron los motores. Cómo rezar y a quién, si había algún Dios se había olvidado de nosotros.
¿Es que no puedes oírme? ¿Es que no puedes oírme? Aún sigo viva. Aún sigo viva, no me mataron vuestros desprecios cargados de malas intenciones ni las malas lenguas ni siquiera los malos pensamientos que gafaron mi autoestima. Aún sigo viva. Hay veces en la que uno debe perderse para encontrarse una mismo, seguiré corriendo para coger distancia, mucha distancia. No me mataron las balas de plata, son leyenda, no pusiste demasiada plata; tampoco el veneno de tu copa, encontré el antídoto. ¿Es que no puedes oírme? Sigo viva

Hasta que se nos rompa el alma

Hay veces en las que hay que gritar, hay que gritar hasta que se nos rompa el alma. Hay que gritar a los ignorantes, a los intolerantes, a los crueles, a los soberbios, a los tímidos, a los que viven su vida sin vivirla y sobre todo a los que no nos dejan vivirla. Hay veces en las que hay que gritar, hay que gritar hasta que se nos rompa el alma. Hay que gritar para espantar las rancias penas que llevamos en los bolsillos con agujeros, para que despierten los sueños dormidos en almohadas con arrugas, para que vuelvan las esperanzas olvidadas en oxidadas latas de galletas, para que volvamos a tener las miradas infantiles de las fotos olvidadas en los fondos de los cajones. Hay veces en las que hay que gritar, hay que gritar hasta que se nos rompa el alma.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Grises y plomizos

Mientras paseo por calles empedradas en nubes de lluvia veo personas, pero no tienen alma, sólo son cuerpos marrones que roban días azules al verano que agoniza desde hace semanas. No lucen sonrisas ni expresión en sus acuosos ojos, tampoco estrellas en su cielo, sólo plomizas nubes de invierno que esconden el sol para ahorrar amapolas rojas en sus campos. Pobres almas soñadoras de mares inmensos ahogados de azul hasta el infinito y de playas de arenas doradas, pobres almas muertas por grises y plomizos.

sábado, 28 de agosto de 2010

Llevo toda la tarde escuchando caer torrentes de agua, lluvias que purifican casas gélidas que se quedaron sin fuego en las chimeneas, si acaso algún resto de cenizas es los desconchones de las paredes que fueron blancas y pulcras en otros tiempos en los que el sol era más generoso por estas tierras. Es una pena que sólo

sábado, 21 de agosto de 2010

November Rain

Y esta noche leo que hoy es día de descanso para rascacielos nostálgicos que simplemente se tumbarán en parques esmeralda para desinflarse en suspiros por pasados imposibles y futuros inciertos. Rascacielos que no pueden con recuerdos de abrazos rotos ni con lágrimas de lunas que un día estuvieron llenas y mecidas en brazos al canto de dulces nanas con luciérnagas. And it's hard to hold a candle in the cold November rain... Hoy cierran por nostálgicos aún sabiendo que las lluvias de noviembre acarrearán mayores aguaceros de recuerdos y amores que juraban eternidad y al final sólo dejaron un ligero sabor amargo en los labios. So never mind the darkness, we still can find a way. 'Cause nothin' lasts forever even cold November rain...

domingo, 1 de agosto de 2010

Buscando puente

Busco puente bajo el que deshacer mis maletas que aún andan tristes por tantas distancias y tantas lágrimas de despedida. Busco puente con ventanas que no dejen pasar los blancos copos de nieve en los duros y fríos inviernos del Norte. Busco puente que tenga bañera llena de rosas, siempre con espinas porque las rosas sin espinas no son rosas, y agua caliente. Busco puente con grandes ventanales para que haya días en los que el sol me dé los buenos días y la luna las buenas noches. Busco puente en el que la vida vuelva a ser vida y esta vida sea la mía.

lunes, 26 de julio de 2010

Cerrando maletas. Cerrando maletas que nos llevan a futuros abiertos, futuros con casas que ojalá tengan las esquinas redondas y las puertas grandes o al menos ventanas luminosas. Atrás queda gran parte de mi equipaje, bultos de gran tamaño difíciles de mover y de llevar conmigo, aunque siempre esperaré que sigan donde los dejé; aunque con el tiempo tenga que desempolvarlos y sacarlos al aire.

sábado, 24 de julio de 2010

Comienzo a hacer las maletas, maletas cargadas de oportunidades, anhelos y esperanzas. Se han quedado fuera las frustraciones, las intranquilidades, los miedos, maletas que se cierran con años de retraso y

domingo, 4 de julio de 2010

Páginas en blanco

Hoy se me adormecen los dedos de pasar páginas en blanco. Páginas que en los días en que las ciudades se engalanaban de otoños rojos susurraban dulces promesas al oído. Ciudades de angostos puentes pétreos que siempre paseaban tus huellas por barrios dignos de cuentos infantiles. Y llegaron los inviernos con copos de nieve, quemaduras en las mejillas y chocolate caliente. Mañana vuelves al invierno con copos de nieve, invierno que hace tiempo que no visitas, que apetece volver a visitar aunque sea con ungüento para tus mejillas.

martes, 29 de junio de 2010

Mañana

MAÑANA, QUIZÁ, MÁS

Firmado: El Sol

Esta noche estoy muda de ideas

Esta noche estoy muda de ideas, preñada de cansancio y de hastío... ¿de indiferencia? Hasta las mariposas de mi estómago están calmas. Hoy no quiero descansar en mi bañera porque el agua se ha quedado fría, casi congelada, gélida; las amapolas que la adornan están marchitas y las rosas que la aromatizan perdieron sus espinas, las rosas sin espinas no son rosas, ¿a quién se le ocurrió la idea de quitar las espinas a las rosas?

domingo, 20 de junio de 2010

El maestro ha muerto

El maestro ha muerto. Nos enseñabas a pensar, maestro, y a ser personas. Su muerte nos deja huérfanos de humanidad y con los bolsillos vacíos de conciencia. Dónde has ido, maestro, si no crees en el Cielo; dónde has ido, maestro, si tampoco en el Infierno. A quién darán sombra, humildes, ahora los volcanes que te vecindaban y a quién servirán de piso la negra piedra que tanto adorabas. Ya no habrá alisio que te susurre ni mar que acune tu balsa en noches de desvelos. Que tus cenizas te hagan libre allá donde vayan, que tu mejor homenaje sea tu siempre recuerdo en tus palabras. El maestro ha muerto; maestro, te echaremos de menos.

lunes, 14 de junio de 2010

¿Cuáles son tus miedos?

¿Cuáles son tus miedos? ¿Cuál es tu infierno? Sé sincero. ¿Cuáles tus frustraciones? ¿Cuáles tus complejos? Sácalos fuera, todo fuera, anda a la calle. ¿Quiénes tus demonios? ¿Y tus incertidumbres? ¿Quién te visita en sueños? ¿A quién culpas de tus desvelos? La huida no es la solución ni el conformismo la meta, ¿quizá la cobardía se apodera de tu alma? ¿Y quién es la cobardía para hacer semejante cosa, a quién pidió permiso para quedarse? Sólo se la invitó un día en que no supiste decir que no y lleva demasiado tiempo ya, habrá que echarla, pero está feo echar a los invitados a la calle, no es de buenos anfitriones. ¿Tanto miedo tienes a la negativa y al rechazo? ¿No son, quizá, peores la crueldad y la indiferencia? ¿Y la felicidad prometida? ¿Quién prometió tal cosa, acaso no sabía que la felicidad no existe, era feliz, acaso? Quizá sí conoció la felicidad. No conozco a nadie más que sea feliz, a lo mejor disimulan.
Me gustan las estrellas. Las estrellas fugaces son especialmente bonitas y eso que son estrellas que ya están muertas. Por qué se le pedirán deseos a algo que ya está muerto. Si ya está muerto quién se encarga de que se cumpla ese deseo. Me gustan las estrellas. Las estrellas fugaces son especialmente bonitas. Sigue escribiendo. Mañana.

domingo, 13 de junio de 2010

Y tengo una foto

Y tengo una foto delante, pero le faltan nubes, nubes blancas y esponjosas, las pinto sobre etiquetas adhesivas que pego en la foto, ahora ya no es exactamente una foto. Y faltan pájaros, pájaros oscuros como las golondrinas de Bécquer, aunque las de Bécquer me parecían más amables, pero los pinto oscuros, una simple línea, no sé pintarlos de otra forma. Y falta un horizonte, falta un horizonte en mi foto, cómo no puede tener horizonte una foto, le pinto el horizonte con... mi lápiz de ojos. Aquello que se dice que mientras más te gusta una cosa más se dilatan tus pupilas para verla mejor; quiero ver un horizonte, ¿tendré las pupilas dilatadas? Y qué más quiero, quiero una luna entre las nubes esponjosas aunque sea de día, me gustan las lunas, pero sólo cuando están llenas, me parecen tristes cuando no lo están. ¿Y las estrellas? No puedo pintar estrellas si es de día, pero me gustan mucho las estrellas, mucho más que las lunas llenas; qué pena que ya no se vean estrellas ni siquiera en las noches de luna llena. Sólo las ves cuando vas al campo, pero hace mucho que no voy al campo, ¿y si pinto un campo? No puedo pintar un campo en el mar. Bueno, es mi foto y puedo pintar lo que quiera en ella porque para eso es mi foto, además lo pintaré verde esmeralda, bien verde, verde que te quiero verde. Pues ahora tengo una foto de un mar con nubes blancas y esponjosas, pájaros oscuros que sobrevuelan un horizonte coronado por una hermosa luna llena que ilumina un campo verde esmeralda que tiene estrellas aunque sea de día. Es una foto un poco extraña, pero es mi foto. Y quiero rosas, pero las quiero bajando de las nubes blancas, no las quiero en el campo, bien rojas, que se vean desde lo más alejado del horizonte, rosas rojas como la sangre y con espinas, no me gustan las rosas sin espinas, eso no son rosas, ¿a quién se le ocurriría la idea de quitar las espinas a las rosas? ¿Y la idea de teñirlas? Hay quien tiñe las rosas, me gustan las rosas de colores naturales, me gustan las rosas rojas, rosas rojas como la sangre. Voy a pintar todo lleno de rosas rojas como la sangre, rosas rojas con espinas. ¿A quién se le ocurriría la idea de quitar las espinas a las rosas? Eso no son rosas.

domingo, 6 de junio de 2010

Y llegas tarde

Y llegas tarde. Ya me acostumbré a no poder respirar, ya me acostumbré a entrar en espirales noctámbulas, ya me acostumbré a pasear con silencio en mis oídos, ya me acostumbré a las lágrimas de fuego sobre mi pecho. Hace frío. Ya me acostumbré a no ver estrellas en noches sin luna. Llegas tarde, qué frío. Ya me acostumbré a llevar zapatos profundos que no se entierran en aceras grises. Ya me acostumbré a las mañanas con soledades en las arrugas de mi almohada. Llegas tan tarde, hace tiempo que deambulo invisible por ciudades sin nombre. Llegas demasiado tarde.

martes, 1 de junio de 2010

Trenes

Mientras el verano anuncia su entrada envuelto en alharacas, el invierno mira aún de reojo y viene de puntillas; busca resquicios por donde entrar discreto, dormido. La ilusión, por una vez valiente, se diluye en olvido, frustración, indiferencia, ¿cruel? Hay que coger trenes que nos lleven lejos de estaciones cargadas de sofocantes cargas y miedos en las que el sol aún tiene que pedir permiso para entrar; aunque haga frío y nieve en invierno.

domingo, 16 de mayo de 2010

Notas

El sótano permanecía en penumbra, el sofocante olor que desprendía era de un agrio característico, ligeramente dulzón. Estaba claro que un inquilino, ya algo putrefacto, descansaba allí desde hacía días en algún rincón; la empalagosa atmósfera provocaba calambres a mi pobre estómago que hacía días que no lograba reponerse a tanto trajín. La humedad era patente en cada uno de los centímetros de pared de aquella cochambrosa habitación en la que, ojalá, sólo encontrara una plaga de cucarachas y algún que otro bichejo indeseado.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Eternas duermevelas

Los dedos se me llenan de letras en noches de eternas duermevelas, mientras que mis ojos, atlantes, plagados de sueños perdidos en el infinito, sostienen pesadas pestañas que languidecen de agotamiento al ritmo tenue de mis latidos. Noches sin estrellas, palabras sin rumbo.

lunes, 10 de mayo de 2010

Y hoy vuelvo a esconderme en mis zapatos

Y se me preñan los ojos de lluvia al verte pasar, soberbio, por callejas sin piedra, y se me muere el alma cuando tus labios no beben de los míos que ya no están llenos de miel, y se me agria la boca por no saber a qué sabe la tuya y mis manos se caen a pedazos por no poder acariciar tus manos que son de mármol. Y hoy vuelvo otra vez a esconderme en mis zapatos.

"Das Himmel über Berlin"

Y mis ojos verán pasar películas con trapecios, y mis dedos tocarán páginas de libros ajados y mis oídos escucharán melodías que nacieron para morir en la ciudad en las que fueron engendradas. Y veré doradas Victorias aladas que guiñan ojos a los ángeles con el corazón roto mientras, ceremoniosas, presiden la ciudad. Algo tintinea a mi alrededor, casi puedo acariciarlo. Just the bang and the clatter as an angel runs to ground. Y los tilos darán sombra a mis pasos que ansiosos se dirigirán al vergonzante muro que hoy simboliza la ciudad. Algo aletea a mi alrededor, casi puedo rozarlo. Just the bang and the clatter as an angel hits to ground.

domingo, 9 de mayo de 2010

Among the fields of barley

Y en estos días en los que sueño con volver a ver caer la nieve desde mi ventana, recuerdo campos dorados mecidos por aguas de una ciudad de ensueño. Many years have passed since those summer days. Among the fields of barley. Y mientras mis tímidas rodillas ya se dirigen a un Norte con nombre, mi corazón siempre permanecerá tembloroso en aquel Sur de cuatro días, You'll remember me when the west wind moves. Upon the fields of barley.

viernes, 9 de abril de 2010

Y entraron silenciosas

Y entraron silenciosas y con la cabeza gacha, como avergonzadas; una detrás de otra.

viernes, 19 de marzo de 2010

Hay noches que duermo

Hay noches que duermo y hay mañanas en las que me levanto con imágenes en los dedos. Imágenes de pies que andan por debajo de las aceras, de gatos que nadan en los charcos, de niños que vuelan tras las cometas, de nubes atadas con cordones de zapatos a las chimeneas. Y hay mañanas en las que me levanto con imágenes en los dedos y me siento ante un lienzo en blanco.

lunes, 22 de febrero de 2010

Ocumare

Lo único que hicimos fue sentarnos en una de sus mesas y nos limitamos a esperar, se nos acercó tímido, mirando al suelo; comenzó a hablar, inseguro al principio; tremendamente generoso y pasional según iba avanzando en su discurso, enamorándonos. Nos explicaba el mundo a través de su cacao. Sólo con pasar sus níveas manos, con pulcra delicadeza, por una maravillosa copa de ligero y fino cristal, ya no había chocolate; en su defecto un delicioso cacao de Ecuador en forma de esponjosa espuma bañada en un excitante aroma lo había sustituido. Aroma de tierra preñada de lluvia que iba envolviendo a las que allí estábamos abriendo mente y sentidos para seguir apreciando, casi con lujuria, la atrevida espuma de cerveza cristalizada espolvoreada con crujiente azúcar de regaliz servida en vaso de doble fondo. Se paró el tiempo. Quién dijo que la magia consiste en sacar conejos de una chistera y cartas de una baraja cuando puedes deleitarte con los aromas de medio mundo con sólo limitarte a cerrar los ojos estando sentada en una chocolatería de diseño en un callejón de Sevilla, y además, en la mejor de las compañías.

La fuente de los suspiros

En la pequeña aldea en la que vivo existe una fuente, es un fuentecilla bastante rudimentaria que se construyó no se sabe cuándo. De la fuentecilla mana un hilillo de agua que no da ni mucho menos para satisfacer la sed diaria de una cuarta parte de los vecinos de mi pequeña aldea. Pero tiene otra virtud mucho más importante, por eso es tan apreciada; y es que aplaca la sed del alma. Cuando uno tiene rota el alma, va a beber de su agua y la pena se disipa en forma de suspiro. Lleva haciéndose durante generaciones, pero es un secreto que guardamos celosamente porque qué sería de nuestra pequeña aldea si todas las personas del mundo que tienen el alma rota vinieran a beber de la escasa agua que mana nuestra fontana. Podría provocar una guerra mundial, vendrían ejércitos del Este y del Oeste, del Norte y del Sur. Cualquier pueblo gobernado por un enano inútil falto de escrúpulos y con bigote sería capaz de provocar una matanza mundial con tal de quedarse para sí el agua de la dicha. Aunque claro, habría que plantearse si una persona que fuese totalmente feliz sería capaz de vivir en el mundo en el que vivimos. Cómo sabría que es feliz si nunca más sentiría pena y desasosiego. Por eso está custodiada y cada uno de nosotros sólo tiene una oportunidad al año de saciar una única pena. Por lo que debemos ser tremendamente cuidadosos y selectivos y no equivocarnos al elegirla.

Un dilema algo complejo

Hubo un día en el cual llegó el momento de decidir qué quería ser en la vida y ahí surgió el problema. Tenía claro que quería ser muchas cosas a la vez y muchas personas al mismo tiempo. Tarde o temprano esto derivaría, lógicamente, en una grave crisis existencial. La respuesta a tan complejo dilema era bien secilla. Sólo hay dos profesiones en este mundo que permiten tanta versatilidad: una es la de actriz y la otra la de escritora. La primera la deseché nada más planteármelo ya que mi terrible pánico escénico y las escasas gracias con las que me ha obsequiado mi herencia genética no dejaron el mínimo atisbo de duda. En cuanto a la escritura, mi falta de talento por no hablar de la ausente creatividad con la que he sido maldecida, muy a mi pesar, hicieron el resto. Así que llegué a la conclusión de que la única opción que se me brindaba para hacer lo que quisiera, viajar donde quisiera y ser quien quisiera cuando quisiera era la de hacerme invisible. Llegué a esta conclusión a una edad muy temprana, de hecho casi precoz podría decirse, estando aún en el vientre de mi madre.

Otra tormenta

Han vuelto los truenos y los relámpagos se estrellan contra los cristales, pero no hay apenas lluvia. Acabo de recordar que esta mañana, mientras daba un paseo, vi bajo unos escombros un paraguas roto. Aún tarda la primavera.

domingo, 21 de febrero de 2010

Y los valientes...

Y los valientes se tiraron por la borda. Sólo los cobardes y los lentos de reflejos quedaron en el barco.

viernes, 19 de febrero de 2010

A mi escritor favorito

Hoy salí a la calle con la sonrisa en los zapatos. No era la calle gris de todos los días ni tampoco eran los zapatos de domingo. No era el gris uniformado que hemos estado llevando puesto sobre los hombros desde hace semanas, muchas semanas, demasiadas semanas. Había un puntito de azul y un tímido sol saludaba a los que, valientes, por fin se atrevían a asomarse a los balcones, a inundar las aceras. Tanto tiempo sin vernos sin tonos grises bien merece un chocolate caliente bajo la imponente, o no tanto, torre parisina. Qué pena, no había castañas.

martes, 16 de febrero de 2010

De elucubraciones oníricas

¿Y si en lugar de seguir luchando por imposibles que nos amargan el sueño, nos vamos a un aeropuerto con un pasaporte y algo de dinero como único equipaje y nos dedicamos a vivirlo?

jueves, 4 de febrero de 2010

"El factor Dios"

Hoy gracias a mi amigo Mario que me lo ha facilitado, he leído un artículo que escribió D. José Saramago que se titula "El factor Dios", me ha encantado, pensamiento puro. Pero me viene a la cabeza: ¿Y qué pasó con todos aquellos que a lo largo de la Historia se inmolaron y masacraron en nombre del Factor Dios cuando al morir se dieron cuenta de que lo habían hecho por una falacia?

lunes, 1 de febrero de 2010

El camaleón oportunista

Y el zalamero camaleón, vestido para la ocasión con sus mejores galas y ahíto de los más ricos manjares, volvió a tocar en mi puerta, pero ya no había belleza suficiente en las plazas ni tanta soledad en el alma como para que mis ojos se cegaran a tan hipócrita oportunista.

Sigue nevando

Y mientras mi nostalgia se estrella contra las paredes de mi habitación como una pequeña y perdida golondrina lo hiciera en un cuarto sin grietas, los copos de nieve se congelan en los cristales de mi ventana. Nieve que me quema mientras se funde por mi garganta, ventanas que no cierran y permiten pasar el frío invierno.

domingo, 24 de enero de 2010

Taller de costura

Y hoy parece que la vida se me ha quedado grande, que me hace pliegues en la cintura, que me arrastran los bajos por los charcos de lluvia, que me sobran botones, botones de nácar; o no, quizá me faltan ojales.

sábado, 23 de enero de 2010

De invisibilidades varias

Anoche volví a soñar que me hacía invisible, pero a la mañana siguiente, al salir a la calle, alguien me dio los buenos días.

De perezosos ángeles de la guarda

Y desde cuándo entras en mis sueños para arrullarlos y mecerme entre tus brazos sin que me haya dado cuenta. Desde cuándo vives en mis pupilas si yo no te había visto. Desde cuándo calmas mis pesadillas si hace años que no duermo. Desde cuándo curas mis temores si ni siquiera vivo.

miércoles, 20 de enero de 2010

Puta nostalgia

Y hay días que no hace falta que haya lluvia ni que crepite el fuego de tu chimenea para encerrarte en tu nostalgia. Hay días que ella sola entra por las ventanas a raudales o incluso entra sin tocar siquiera el timbre de tu puerta y se instala en tu vida cotidiana: se adormece en tu bañera, se acurruca en tu almohada, se acomoda en tus cajones, huele a tus perfumes... Puta nostalgia que carcome mis rincones.

domingo, 17 de enero de 2010

Omnipresente soledad

Mientras la omnipresente soledad escuchaba el eco de su lánguida voz retumbando en las esquinas de mi habitación, mi biblioteca me pedía a gritos que la acallara a golpes con cualquiera de los libros que perezosos dormitaban en sus estantes.

Gotas de lluvia

Qué complicado se torna el futuro cuando te cierran y se te cierran todas las puertas de un presente ya de por sí incierto. Presente que se vierte entre mis dedos como si de frías gotas de lluvia se trataran dejando en el suelo ese aroma húmedo y duro a tierra mojada que regalan las tormentas de verano.

jueves, 14 de enero de 2010

Siempre insomnio

Hoy he soñado que me hacía invisible, pero al abrir los ojos vi mis manos. Hoy soñé que no han pasado los años, pero al despertar... el calendario. Hoy he soñado que nunca tomé las decisiones equivocadas, pero despierto y no estás en las arrugas de mi almohada. Maldito despertador, malditas mañanas. Insomnio, siempre insomnio, bendito insomnio.

martes, 12 de enero de 2010

Cabecera

Pues al final le he cambiado el título al blog. De todas formas escribo a partir de las dos de la madrugada casi todas las noches, es el más adecuado. Si no podemos dormir, al menos escribamos. Y si no, leamos. Turno para El cuaderno dorado de Doris Lessing.