domingo, 6 de junio de 2010

Y llegas tarde

Y llegas tarde. Ya me acostumbré a no poder respirar, ya me acostumbré a entrar en espirales noctámbulas, ya me acostumbré a pasear con silencio en mis oídos, ya me acostumbré a las lágrimas de fuego sobre mi pecho. Hace frío. Ya me acostumbré a no ver estrellas en noches sin luna. Llegas tarde, qué frío. Ya me acostumbré a llevar zapatos profundos que no se entierran en aceras grises. Ya me acostumbré a las mañanas con soledades en las arrugas de mi almohada. Llegas tan tarde, hace tiempo que deambulo invisible por ciudades sin nombre. Llegas demasiado tarde.

4 comentarios:

  1. Pesadumbre... anhelo sobre anhelo, INTERPRETO.
    No dejes que esa sensación se apodere de TI como un recreo caprichoso.
    ;-D

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  2. Esa sensación quedó superada hace tiempo ;P. Por cierto, está usted un pelín vago, abandonado tiene sus quehaceres literarios, al menos no publica. Un beso.

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  3. La vagueza no es un pretexto para no dar señales 'literarias'; otros quehaceres domestico-familiares me mantienen apartado de este 'ocio'. (A pesar de esta "ausencia" mi cabeza sigue dando vueltas a ciertas ideas, como las manos de un trilero... OJO, pero sin engaños.)

    OTRO BESO, CARA.

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  4. Ya, supongo que son tus quehaceres. De todas formas, esperando que escribas algo cuando sea, ya lo sabes. Suena bien lo de los trileros.

    Un beso.

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