domingo, 24 de enero de 2010

Taller de costura

Y hoy parece que la vida se me ha quedado grande, que me hace pliegues en la cintura, que me arrastran los bajos por los charcos de lluvia, que me sobran botones, botones de nácar; o no, quizá me faltan ojales.

sábado, 23 de enero de 2010

De invisibilidades varias

Anoche volví a soñar que me hacía invisible, pero a la mañana siguiente, al salir a la calle, alguien me dio los buenos días.

De perezosos ángeles de la guarda

Y desde cuándo entras en mis sueños para arrullarlos y mecerme entre tus brazos sin que me haya dado cuenta. Desde cuándo vives en mis pupilas si yo no te había visto. Desde cuándo calmas mis pesadillas si hace años que no duermo. Desde cuándo curas mis temores si ni siquiera vivo.

miércoles, 20 de enero de 2010

Puta nostalgia

Y hay días que no hace falta que haya lluvia ni que crepite el fuego de tu chimenea para encerrarte en tu nostalgia. Hay días que ella sola entra por las ventanas a raudales o incluso entra sin tocar siquiera el timbre de tu puerta y se instala en tu vida cotidiana: se adormece en tu bañera, se acurruca en tu almohada, se acomoda en tus cajones, huele a tus perfumes... Puta nostalgia que carcome mis rincones.

domingo, 17 de enero de 2010

Omnipresente soledad

Mientras la omnipresente soledad escuchaba el eco de su lánguida voz retumbando en las esquinas de mi habitación, mi biblioteca me pedía a gritos que la acallara a golpes con cualquiera de los libros que perezosos dormitaban en sus estantes.

Gotas de lluvia

Qué complicado se torna el futuro cuando te cierran y se te cierran todas las puertas de un presente ya de por sí incierto. Presente que se vierte entre mis dedos como si de frías gotas de lluvia se trataran dejando en el suelo ese aroma húmedo y duro a tierra mojada que regalan las tormentas de verano.

jueves, 14 de enero de 2010

Siempre insomnio

Hoy he soñado que me hacía invisible, pero al abrir los ojos vi mis manos. Hoy soñé que no han pasado los años, pero al despertar... el calendario. Hoy he soñado que nunca tomé las decisiones equivocadas, pero despierto y no estás en las arrugas de mi almohada. Maldito despertador, malditas mañanas. Insomnio, siempre insomnio, bendito insomnio.

martes, 12 de enero de 2010

Cabecera

Pues al final le he cambiado el título al blog. De todas formas escribo a partir de las dos de la madrugada casi todas las noches, es el más adecuado. Si no podemos dormir, al menos escribamos. Y si no, leamos. Turno para El cuaderno dorado de Doris Lessing.