domingo, 17 de enero de 2010

Omnipresente soledad

Mientras la omnipresente soledad escuchaba el eco de su lánguida voz retumbando en las esquinas de mi habitación, mi biblioteca me pedía a gritos que la acallara a golpes con cualquiera de los libros que perezosos dormitaban en sus estantes.

1 comentario:

  1. Tan lejos, tan cerca de UNO MISMO, soledad. Cuesta reconocer que aún seguimos buscando ESE LIBRO que nos sosiegue EL ALMA.

    DUBITO, ERGO SUM.

    Un beso, guapa. ;-)

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